jueves, 24 de mayo de 2007

Björk - Volta (2007)



Un disco con sólo diez canciones, qué lástima. Ella es famosa porque es rarita, porque hace experimentos con su música y porque ha tenido algún problemilla con la prensa, de ésos que podemos ver en nuestras televisiones a diario. Aunque hablar de su vida personal sea algo interesante –porque este tipo de curiosidades dan morbo, y el morbo gusta-, hoy toca escribir sobre su música.

Después de un disco como Medúlla (2004), que no dejó indiferente ni a sus fans ni a la crítica, Björk colaboró en proyectos como la banda sonora de Drawing Restraint nº9 (2006). Durante ese mismo año, se puso a la venta un box set, (____surrounded):, que incluye todos sus discos de estudio y un DVD con material inédito. Después de esto, Björk decidió que era el momento de grabar su nuevo disco con la ayuda de peces gordos como Timbaland, productor de algunos cantantes famosos además de ser un rapero de estar por casa. Asimismo, Björk cuenta con colaboradores de nivel como Antony Hegarty, con el que graba dos canciones, o músicos de todo el mundo que colaboran con instrumentos exóticos.

No sería descabellado escribir un libro sobre la promoción del disco, con todas las tonterías que se han hecho. Las excentricidades de la islandesa –o del equipo de publicistas pertinente- fueron desde registrar perfiles en Youtube y Myspace, con vídeos psicodélicos incluidos, al lío de las portadas. Pasando, evidentemente, por su particular sistema de sacar los singles y los álbumes –en Argentona sale un día, en Mataró sale otro-. Como podéis comprender, el objetivo de la reseña no es relatar con detalle la promoción del disco, así que pasamos sin más dilación a criticar el LP.

Volta empieza con el primer sencillo del álbum: Earth Intruders. Se nota la mano de Timbaland, con esos tambores y ese ritmillo rápido que le acompaña. Pese a que me mostré reacio de primeras, la canción se deja querer y es de las mejores de este disco. Con Wanderlust parece que se vuelve a la Björk que todos conocemos, y una ligera sensación de déjà vu me invade cuando la escucho. No me mal interpretéis, me parece un buen tema, sólo que me parece haberla escuchado unas cuantas veces antes. The Dull Flame of Desire es una de las canciones grabadas con Antony, por consiguiente, no es apta para aquéllos que no soportan las voces raras. Porque la voz de Antony es particular, y bastante. Dicen de TDFoD que es demasiado larga, pero a un servidor le parece que ya está bien como está.

Innocence es otra co-producción con el rapero, y como consecuencia se repiten los ritmos de Earth Intruders. Con esto se ve que el orden del disco parece estar hecho por un borracho o un drogado. La divergencia entre los estilos es latente, y se hace un poco indigesta. En iTunes y con el shuffle puesto el disco gana puntos, por eso. Entre tanto, regresan las canciones lentas con I see who you are -de sonidos delicados-, Vertebrae by Vertebrae –pasable- y Pneumonia –aburrida-. A continuación viene otro de los platos fuertes, Hope, con sus guitarras acústicas y su sensación de paz. Sé que viene de la mano de Timbaland, pero ésta sí que conserva la identidad de Björk. Para acabar, viene Declare Independence que es Pluto pero con otro nombre y My Juvenile, que se hace aburridilla –es el otro dueto con Hegarty-.

Volta es un disco corto, pero eso no sería un problema si todas las canciones dieran la talla. Está claro que es un disco que está más en la línea de los otros que Medúlla, pero en mi opinión, es bastante inferior. El arriesgado acappella lo hizo un disco genial, un disco especial. Muchos fans celebran la vuelta de su Björk con Volta, pero creo que éste no es un disco excesivamente elaborado –no como lo fue Medúlla, al menos-. No es un disco homogéneo y tiene canciones tediosas, pero aun así contiene canciones la mar de interesantes. Una pequeña gran decepción. Un sabor agridulce.

No hay comentarios: